esmeGTI
15-Jun-2009, 21:08
Lunes, 15 de junio de 2009
Se están convirtiendo en un mito urbano. Cada vez que la crisis salpica a algún fabricante occidental de automóviles, surgen rumores señalando que una o varias corporaciones chinas están interesadas en adquirir la compañía en cuestión, para aprovechar su tecnología y poder competir en el mercado internacional.
MADRID.-Sucedió cuando Ford anunció que estaba dispuesta a vender Volvo. Geely, Chery, Gran Muralla, Saic... todo el elenco de marcas chinas desfiló por las quinielas de posibles compradores. De nada sirvió que todas ellas se apresurasen a desmentir su interés en la marca sueca.
Fuentes oficiales del país asiático han citado el descontento que esta operación ha generado en el Gobierno de Pekín, que apuesta por que la industria china del automóvil se centre en coches pequeños y de bajo consumo, en lugar de mastodontes ávidos de gasolina.
Lo que sí parece cierto es que las compañías automovilísticas chinas disponen de liquidez, lo cual ha podido desencadenar esta serie de bulos. Lo que también tiene visos de ajustarse mucho a la realidad es que, por el momento, los chinos prefieren concentrarse en el mercado nacional, sobre todo ahora que en Occidente están construyendo una muralla china de coches baratos.
fuente:
http://www.elmundo.es/elmundomotor/2009/06/15/empresas/1245056328.html
Se están convirtiendo en un mito urbano. Cada vez que la crisis salpica a algún fabricante occidental de automóviles, surgen rumores señalando que una o varias corporaciones chinas están interesadas en adquirir la compañía en cuestión, para aprovechar su tecnología y poder competir en el mercado internacional.
MADRID.-Sucedió cuando Ford anunció que estaba dispuesta a vender Volvo. Geely, Chery, Gran Muralla, Saic... todo el elenco de marcas chinas desfiló por las quinielas de posibles compradores. De nada sirvió que todas ellas se apresurasen a desmentir su interés en la marca sueca.
Fuentes oficiales del país asiático han citado el descontento que esta operación ha generado en el Gobierno de Pekín, que apuesta por que la industria china del automóvil se centre en coches pequeños y de bajo consumo, en lugar de mastodontes ávidos de gasolina.
Lo que sí parece cierto es que las compañías automovilísticas chinas disponen de liquidez, lo cual ha podido desencadenar esta serie de bulos. Lo que también tiene visos de ajustarse mucho a la realidad es que, por el momento, los chinos prefieren concentrarse en el mercado nacional, sobre todo ahora que en Occidente están construyendo una muralla china de coches baratos.
fuente:
http://www.elmundo.es/elmundomotor/2009/06/15/empresas/1245056328.html